25.12.11

Nuevas tecnologías, música y experiencia

"Nuevas tecnologías, música y experiencia", un ensayo corto escrito por G. Yudice en 2007, da un pantallazo general y claro sobre todo lo que se refiere los cambios en la industria y el campo de la música a partir de la explosión de las nuevas tecnologías. El libro no se queda en anécdotas conocidas ( juicios, "nápsteres", violaciones de derechos, nuevos fenómenos pasajeros, etc...), sino que citando unos pocos casos, se enfoca en las consecuencias culturales del fenómeno.

Los puntos principales:

1- La música hoy es algo omnipresente en la cotidianidad de cualquier persona. No hay situación de la vida que no tenga su banda sonora. Radio, Muzaks, música en espera, sonido en comercios, etc...Resulta raro pensar que poco tiempo atrás, sólo un par de generaciones antes, esto no era así y la experiencia musical quedaba reservada a algunos momentos aislados: sólo se podía experienciar música si alguien la ejecutaba desde cerca. La llamada civilización de la imagen es más bien una civilización de la audio-imagen: el sonido y la música forman parte del contexto de cualquier experiencia y configuran el "sensorium" actual.

2- El control por parte de las "majors" en cuanto a lo que se escucha y como este material circula es relativo, y siempre lo fue. Desde la creación del cassette que la gran industria ve a la copia como una amenaza (...y en cierto modo lo es ante sus intereses y su modelo de negocio), sin embargo es el hecho que activa la circulación y la evolución de la música. Los estudios etnográficos demuestran que los oyentes se apropian de los objetos culturales resignificándolos a su gusto: por ejemplo, grabando sus propios compilados en cassette virgen en su momento u hoy compartiendo, remixando, haciendo mashups o simplemente listas de reproducción. "La música, como la literatura y el cine, viven de la intertextualidad". Copiar o compartir solo es crimen desde el punto de vista de la venta de empaquetados, pero es necesario desde el punto de vista humano.

3- Las configuraciones que se dan a partir de los usos de la música en relación con los dispositivos tecnológicos que la hacen circular, implican al mismo tiempo relaciones con el uso del espacio. El surgimiento del fonograma, por ejemplo, dio lugar a la audición privada, en casa; el walkman a una escucha que denominan como "individualismo multitudinario"; las redes sociales configurarían otra posible forma de escucha. Esto hace que tanto el medio de circulación como el espacio social, sean terrenos de lucha entre los diferentes actores sociales; en esta combinación surgen fenómenos como las "músicas paralelas" (ej: tecnobrega, cumbia villera, champeta) que usan el medio para ocupar un espacio social.

El libro es de 2007 y en ese momento todavía no habían explotado los servicios "on demand" como Spotify, Grooveshark, Deezer, etc...Lo interesante sería pensar desde ese ángulo cuáles son las consecuencias de la aparición de estos nuevos mediadores, y con qué otros fenómenos se los puede relacionar. Las bases están planteadas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario